"La idiocia no tiene límites ni fronteras pero, unida a la obscenidad, sólo se da en un único evento deportivo: el rally Dakar". La frasecita de marras la escribió este menda lerenda allá por el 2006, cuando el famoso rally era carne de frenopático. Eran tiempos de esplendor, paseándose sus locos cacharros por territorio africano, entre dunas y desierto, como si aquello fuera una feria. Luego el tinglado acabó haciendo aguas ante tanto derroche en tierras empobrecidas (muchos nativos tiraban piedras al paso de la caravana) y por miedo a que algunos conflictos políticos y guerrilleros hiciesen pupa al rally. "En 27 años de prueba, ya lleva el Dakar casi cincuenta muertos. Que esa es otra. El personal motorizado pierde el culo y las tetas por participar en una prueba donde lleva un billete de lotería para irse al otro barrio, donde acaba hecho puré y donde –encima- tiene que pagar por participar en el invento. Esto ya supera el masoquismo". Gracias a un montón de locatos unos cuantos hacían su agosto. Los tiempos comenzaron a empeorar para el rally y entonces tomó camino de Sudamérica para restregarle la chatarra a los hispanitos. Y en esas estamos. En la edición anterior algunos pilotos dieron unos cuantos grititos de protesta por el endurecimiento de la prueba respecto a los últimos años, como si no supiesen bien que el tinglado es ese: hacerles la vida imposible y que se tragen el polvo del camino hasta por el ano. El director deportivo del manicomio dakarino les contestó con algo poco novedoso: "Si todo el mundo termina el Dakar, esto no sería el Dakar". Se refería al montón de participantes, incluyendo miembros de la comitiva, que abandonan la carrera por accidente o ataques de pánico, aunque este menda sospecha que también se refería a los que la palman y se van -eso sí, motorizados- para el otro barrio. En esa misma edición fallecía el piloto Eric Palante y dos periodistas argentinos al volcar su camioneta por un precipicio. Suma y sigue de muertos dakarinos: 64. Ya veremos si aumenta el guarismo con la edición del 2016. Pero no importa: la idiotez en organizadores y participantes es infinita. Algunos bienpensantes califican a este bodrio deportivesco de "épico" y "espectacular". Por mí, como si se quedan todos chupando la arena del desierto. Ellos se lo habrán buscado: ya son todos mayorcitos para saber a qué demonios juegan.
viernes, 8 de enero de 2016
jueves, 7 de enero de 2016
CINE - La tormenta perfecta
"La tormenta perfecta" es una peli del año 2000 protagonizada por George Clooney y un estupendo reparto de actores. Basada en un hecho real, trata de pescadores de pez espada, echados a la mar en los fatídicos días del 24 al 31 de octubre de 1991. Mientras que nos entretenemos con las serias divergencias de algunos miembros de una pequeña tripulación y empatizamos con el capitán, dos tormentas de mil pares de narices se están forjando por la zona del barco. A partir de ahí no diré más por si el lector no ha visto el film y le apetece hacerlo, cosa que alabo pues es muy entretenido. La banda sonora acompaña perfectamente a las escenas y posee una calidad superior a lo habitual. De entre sus tracks nos hemos decantado por el que cierra la película, nostálgico y tristón.
miércoles, 6 de enero de 2016
LAS MALDITAS FACTURAS ON LINE
Pocas veces refiero algo personal pero esta vez romperé la norma. Hace un par de días he recibido una carta de una de esas telecos que nos chupan la sangre telefónica e internetera a precio aurífero y como ya se encargan sus jefezuelos de que el cliente no pueda responderles ni por escrito ni por voz, ni en prosa ni en verso, aprovecho este rincón propio para hacerlo y, de paso, reírnos un rato.
La maldita cartita empieza con un enorme "hola". Así, con falta ortográfica, dirigiéndose al cliente en plan compadreo y tuteo confianzudo, tal como si lo conociera de toda la vida y fuese un igual. Dicho de otra manera: lo toma por un mindundi. Al final del escrito queda confirmado el ninguneo al existir sólo el nombre de la teleco de mierda, en vez de aparecer -como sería lógico- el nombre de algún capitoste, directivo o chilicuatro de la compañía, responsable de la carta de marras. O sea, te toman por el pito del sereno en el saluda y en el adiós y tú no puedes ni ciscarte en sus difuntos porque nadie DA LA CARA. En las telecos (todas son iguales) tienen tan mala educación, y tan mala conciencia, supongo, que nadie es capaz de firmar nada.Pero pasemos al meollo de la cartucha, que no es sino la comunicación epistolar al sufrido cliente informándole de que la empresa ha decidido no emitir facturas en papel sino on line, ganando de paso (esto no lo dice, claro) miles de euros al ahorrarse el papel, la impresión y los gastos de correo de las facturas tangibles. ¿Te van a descontar lo que les cuesta el envío de la factura en papel y que ya estaba incluído en el total? Por supuesto que no. Se lo quedan ellos, además de hacerte un soberano favor al pasarte a la nueva factura, tan moderna, tan guay, tan virtual. Lo que tampoco dice la impresentable teleco, que te toma por panoli, es que para ver la factura on line será necesario que TÚ tengas, y pagues, una conexión de acceso a internet; serás TÚ quien abone la electricidad que conlleva el funcionamiento del ordenata y la navegación; serás TÚ quien emplees TU tiempo en busca de la maldita factura en vez de que sea ésta la que llegue a tu casa. Y todo ello sin menoscabo de los mil agradecimientos que corresponde hacer a una compañía a la que TÚ ayudas así a mejorar su cuenta de resultados de manera tan generosa y altruista, sin obviar -por supuesto- el inmenso favor que haces al medio ambiente. Resumiendo: te toman por imbécil, se creen que te sobra el dinero (para llevárselo ellos, claro), la factura on line te va a costar mucho más que la de papel y hasta se cuelgan una medalla ecológica que, por supuesto, TÚ también pagas.
"hola, a partir de octubre recibirás tus facturas on line. (¡Pues no me da la gana!) Queremos ayudarte a gestionar tus facturas más fácilmente y beneficiar al medio ambiente reduciendo el consumo de papel. (Los tipos se las dan de ecologistas pero lo único que pretenden es evitarse los gastos de la facturación en papel, en vez de devolvérselos a la clientela que opte por la factura on line. En la teleco de tontos no tienen un pelo aunque a los clientes los toman por idiotas).
"Es importante que dejes tu email (...) en el área de cliente para avisar de la disponibilidad de la factura." (Mientras la compañía actúa siempre desde el anonimato, pues nadie firma las cartas y facturas con nombre, apellidos y dirección física ante cualquier reclamación escrita o petición de responsabilidades, sí se atreve a pedir hasta el email de los clientes. ¿Y si no lo tienen o no les da la gana dárselo?)
"¿Qué beneficios tengo con la factura online? Fácil de revisar (¿y la de papel no?), puedes acceder entrando al área de clientes de la teleco con tu nombre de usuario y contraseña (pues en la factura de papel no necesito nada de eso, es más rápida y más barata), tienes acceso a tu histórico de facturas (en papel también lo tengo y lo veo mejor: mis ojos no consumen electricidad), puedes descargarla, archivarla, guardarla (sólo les ha faltado decir que puedes "imprimirla"... en papel, eso sí, con TU impresora, TU folio en blanco, TU gasto eléctrico....), dispones del detalle de las llamadas y conexiones, el análisis de tu consumo... (Con las facturas de papel, también, mentirosillos, que sois unos mentirosillos de tomo y lomo).
Paréntesis: el Puñetas está ya muy harto de toda esta patulea de jefecillos, directivos y empresariotes de medio pelo que se creen más listos que el hambre mientras que toman por imbéciles a clientes, ciudadanos y gente en particular.
Acabo con la puñetera carta. En los últimos renglones, no se sabe si por un ataque de sentido común o buena conciencia, o quizás temiendo que más de un cliente se cisque en toda su parentela y ponga el grito en algún tribunal, el no-firmante de la teleco escribe: "tu eliges". (Así, empezando otra vez una frase con minúscula, por lo que uno ya duda no sólo de su buena educación sino de su buena instrucción). "Si después de ver estas ventajas (???) no estás convencido (¡hombre, un atisbo de sano juicio!) puedes llamar al número gratuito...y te la seguiremos remitiendo en papel." (Al final a algunos díscolos clientes hasta se nos saltarán las lágrimas por tanta bondad y ternura. Y encima nos ponen un número gratuito y todo, aunque debes ser otra vez TÚ quien pierdas TU tiempo llamando para que no te hagan la faena del on line).
Como es lógico no he tardado ni cinco segundos en llamar a dicho número y darle a una tecla para que estos aprovechados mentirosos me sigan enviando las facturas en papel porque el papel es más cómodo, más barato, más ecológico que el internet (router, ordenador, electricidad, monitor...) y porque a muchos no nos da la gana perder el tiempo buscando una factura en el mundo virtual cuando la podemos recibir en casita sin ningún problema. Y, además, contribuímos a mantener puestos de trabajo. Así que, señoritos directivos anónimos de esta y otras telecos (pues todas hacen lo mismo), dejen de tomarnos el pelo y la cabellera mientras que presumen de ser amantes del medio ambiente al tiempo que engordan su faltriquera a costa nuestra. Eso es lo único que realmente les interesa y todo lo demás son cuentos, aunque estoy seguro que miles de clientes acabarán cayendo en sus redes pues la estupidez del humanoide, sea jefezuelo o currante llano, no conoce límites.
martes, 5 de enero de 2016
GEORGE MICHAEL - Carelesss Whisper
Sindromeados por el fin de las vacaciones navideñas (nuevo invento de este mundo psicologizado y agilipollado), es hora de introducir en estas BITACORADAS nuestra mochila musical cargada desde hace la tira de años de canciones, cancioncillas y cancionazas según nuestro modesto saber, entender y gusto. A partir de hoy, con el comienzo del nuevo año, los martes y jueves subiremos vídeos de canciones que nos hacen tilín o tolón, y finalizaremos el sábado con un aporte de música clásica. El domingo, como Dios, descansaremos de nuestras creaciones y mandaremos el blog a hacer puñetas. Cuando la ocasión lo permita, y las ganas díscolas de un servidor, se añadirá algún comentario mitad en serio, mitad en broma, para hacer lo más digerible posible el bocado musical que les proponga.
Y sin más presentaciones, traemos hoy al guaperas del Georges Michael con su mayor éxito músical, convertido en un clásico para bailoteos cachondos, escenas de amor e insinuaciones de catre. Nacido en 1963 ha ganado dos veces el premio Grammy, lo cual tampoco es nada del otro jueves (el Enriquito Iglesias lo ha ganado cuatro veces y aún no lo han encerrado en una celda por seguir cantando). En estos tiempos se le oye poco al Michael aunque esta canción mochilera no lo va a hacer olvidar fácilmente.
Y sin más presentaciones, traemos hoy al guaperas del Georges Michael con su mayor éxito músical, convertido en un clásico para bailoteos cachondos, escenas de amor e insinuaciones de catre. Nacido en 1963 ha ganado dos veces el premio Grammy, lo cual tampoco es nada del otro jueves (el Enriquito Iglesias lo ha ganado cuatro veces y aún no lo han encerrado en una celda por seguir cantando). En estos tiempos se le oye poco al Michael aunque esta canción mochilera no lo va a hacer olvidar fácilmente.
lunes, 4 de enero de 2016
PARADOJAS DEL DEPORTE
Pepiño Puñetas, zapatero jubilado y tío mío por parte de padre, vino el otro día a casa y me trajo un regalillo:
-Toma, sobrino mío, dos hojas que he encontrao al hacer limpieza de papeles de cuando yo leía algo. Ahora sólo veo la maldita televisión. Lo mismo te vienen bien para esa chorrada de cosa que tienes en la interné dichosa…
-Pues no sabes cuánto te lo agradezco… Debe ser una cosa del Pleistoceno o algo así…
-Mu gracioso el sobrino cincuentón… Pues que sepas que los papeles son de un librillo de ensayo sobre el deporte cuyo nombre no recuerdo. Tampoco su autor ni la editorial. Tras leerlo lo tiré al contenedor, como tantos libros rollo que he leío en mi vía, pero debí arrancá esas dos páginas. Las traigo por si te sirven…
Mis ojillos miopes echaron una rápida visual a aquellas dos hojuelas y lo que leyeron me dejó maravillado. Que hace alrededor de 30 años alguien escribiera cosas tan certeras (y tan modernas y actuales), con tanta precisión y ahorro de palabras, me maravilla cantidubi. Di un casto beso a la frente de mi tío y me dispuse a digitalizar aquella hermosura. ¡Cómo me gustaría saber quien escribió tan magnífico texto!
El deporte es una realidad social inmensa, desarrollada en una enorme complejidad. Por eso aparecen en su seno, cada vez más, los contrastes. Tanto que cualquier aficionado se pregunta más o menos: ¿El deporte ayuda al entendimiento internacional o lo desintegra? ¿Beneficia las capacidades corporales o las consume? ¿Es vuelta a una vida más natural o es una carrera hacia la súper tecnificación? ¿Educa hacia la comprensión o excita la rivalidad? ¿Relaja o produce tensión? ¿Equilibra o neurotiza? ¿Educa o deseduca? Estas y otras muchas perplejidades produce, en muchas gentes, la realidad deportiva de nuestro tiempo.
De manera análoga a lo que sucede en el fútbol hay también otros deportes que, según su popularidad en unos u otros países, arrastran un alboroto de millones: tal es el ciclismo, boxeo, baloncesto, esquí, etc. Como consecuencia de ello alrededor de estas actividades se apiñan los intereses. El dinero, junto con la política, es el gran centro de poder; por eso, hay ambiciones, forcejeos, intrigas. Todo ello en el terreno de juego se traduce en “ganar como sea”, “comprar al adversario”, “primas a terceros”, “doparse”, presionar a organismos federativos, comprar árbitros, etc. (…) Interesa arrancar victorias, contabilizarlas, con la exclusiva preocupación de exhibir una buena gestión pública, la eficacia de un ministro, de un gobierno o la excelencia de un sistema político. Estas injerencias políticas, que llegan desde los más altos niveles, son acciones muy peligrosas de cara a la desnaturalización del deporte.
Con todo ello no se favorece el entendimiento humano por medio del deporte., las relaciones amistosas entre los pueblos. Tales presiones deportivas no distienden sino que excitan; no crean amigos, sino más bien enemigos. He aquí un primer contraste entre las utopías del deporte y sus realidades. Pero todo esto se refiere al deporte-espectáculo, a la alta competición oficial. Queda el otro deporte, de práctica espontánea, de expresión y divertimento personal, de higiene corporal o espiritual. Sin embargo, es aquí donde se advierte alarmante descomposición.
La imagen del deporte-espectáculo con sus tensiones y compra de victorias ha producido contagio en otros niveles de la práctica deportiva. Hoy, en cualquier competición colegial o vecinal, se ven niños y niñas no ya animados a dar el máximo esfuerzo por ganar, sino nerviosos, consumidos, psíquicamente empobrecidos por el miedo a perder. O, lo que es peor, se ve a sus padres maquinando al borde de la cancha o la piscina, excitados y embrutecidos por la exhibición de sus hijos, propensos a cualquier trampa.
He aquí el cuadro: los hijos víctimas de la angustia de ganar que les transmiten sus padres; en el colegio, en la escuela, en el club, dirigentes y “educadores” prestos a hacer trampas, incluso a falsificar documentos acerca de la edad de un muchacho, para que el equipo que ellos dirigen gane.
A los más sencillos niveles de práctica deportiva ha llegado el mal estilo del alto deporte corrompido; y esto es peor que las corrupciones en el deporte-espectáculo.
Quizás la cosa venga de lejos. El origen no está simplemente en el gran deporte manipulado, sino en las actitudes generales del hombre de nuestro tiempo. El viejo refrán “en la mesa y en el juego se conoce al caballero” se puede trasladar a la sociedad. En los juegos propios de su tiempo se manifiesta, se desnuda una sociedad determinada, Cuando ni siquiera en el juego, en la diversión, una persona o un gremio social son capaces de ser limpios, eso significa que han dejado definitivamente de ser limpios.
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