Blog personal crítico y variopinto (con música al fondo)

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viernes, 19 de agosto de 2016

CITAS POR LA PRENSA

Hoy he aprovechado para leer un poco el periódico de la semana pasada y cuando llevaba diez minutos lo he cerrado pues empezaba a notar dos cosas: que iba a romper a llorar de un momento a otro por tanta desgracia como cuenta y que empezaba a estar depresivo. Y claro, no es cosa de tener que ir al psicoloco (o sea, psicólogo) por leer la prensa atrasada. Es que no puede ser que los medios se dediquen a dar sólo malas noticias. Digo yo que alguna buena habrá. Y si no, se inventa, que para eso está la imaginación. Pero no, se ve que las noticias inventadas también tienden hacia la maldad. Más como había que amortizar el periódico me fui a ojear la página de anuncios, sección citas, donde no esperaba grandes alegrías, aunque pronto cambié de opinión.

“Ven a mi vida: separada 33 años, sincera, cariñosa, educada, trabajadora…” / “Descúbreme: mujer de 49 años. Me gusta la lectura y los animales. Busco hombre no fumador, no bebedor, cariñoso y simpático”. / “Un futuro: Chica de 38 años busca hombre sincero, comprensivo, trabajador, honesto y romántico; que le guste pasear, leer y la buena música para compartir nuestras vidas”.

¿Es o no una alegría que haya mujeres que tengan tan alta autoestima y que busquen hombres con tantas cualidades? Me encanta ver mujeres tan optimistas en un mundo desastroso. Y los hombres, ¿qué buscan?

“Empresario 59 años. 1,72 altura, un hijo mayor, divorciado, universitario. Busco mujer divertida, simpática, gruesa y con cara bonita”. / “Chico 32 años, alto, delgado, pelo corto, tatuado, sensible, romántico, honrado, humano, tímido, no fumo… Busca chica noble 23-30 años”. / “Hombre 45 años. Funcionario. Busco mujer rellenita para formar pareja”.

Confieso que me fui zampando la página de anuncios a velocidad de vértigo.

“Hombre 55 años, 1,84 altura, 100 kilos, casado, activo. Busco hombre 40-55 años, discreto, serio, responsable, pasivo y con lugar de encuentros.” El asunto está claro, ¿no? / “Hombre 55 años, 1,57 cm. Busco señores más altos, de 40 a 60 años, y con barba o bigote”. / “Chico 35 años, casado, gafas, velludo, sin pluma, fuera del ambiente, con sitio. Busco hombre de 30-55 años para relación esporádica. Pido y ofrezco discreción, educación y respeto”. 

Como soy un ignorante, no sé qué será eso de “sin pluma”. ¿Será que no sabe escribir?

“Chica 38 años, pelo negro, 1,85 cm, masculina, simpática y sincera. Busco chica femenina con mucho sentido del humor e ideas claras”. / “Chica 31 años, morena, masculina. Busco chica femenina, comprensiva y cariñosa para amistad y lo que surja”.

Claro que entre col y col también hay tiempo para un menage a trois: 

“Matrimonio de 33 y 38 años con nivel medio-alto, buscan chicas para salir, divertirse y lo que surja”. “Pareja busca mujer de 35 a 50 años, simpática y sin tabúes para salir y compartir buenos e intensos momentos. Llámanos, no te arrepentirás”.

Pues nada, majos y majas, a pasarlo bien que cuando uno se da cuenta está ya con la garrotica y la dentadura postiza. Eso si no la ha espichado antes.


lunes, 25 de abril de 2016

POR UN MADRID, MÁLAGA, BADAJOZ... VERDE Y LIMPIO

En Spain son frecuentes las huelgas de limpieza y algunas de ellas bastante exageradas, a pesar de que nuestras ciudades no suelen ser habitualmente un ejemplo de limpieza, ni horizontal ni vertical. Rescatamos hoy de nuestra hemeroteca particular lo que publicamos a finales de 2013 cuando una salvaje huelga de limpieza en Madrid provocó lo que se ya se puede imaginar. Y lo que vale para Madrid vale para Málaga (la última duró dos semanas y menudo estercolero inmundo formó), Badajoz, Vigo o cualquier ciudad que ha sufrido recientemente las iras de un personal de limpieza que desconoce que presta un servicio público pagado por la ciudadanía. ¿Alguien se imagina una huelga del servicio de agua o del servicio de la luz?

Andan ahora por los madriles con un nuevo follón o lío: la huelga de los alegres chicos de la limpieza. La verdad es que vivir en la capital de España debería estar premiado con una medalla a la paciencia (valorada en al menos 50 euros mensuales) porque allí van a parar todos los conflictos del país, además de los propios. El caso es que, como en tantísimos campos laborales de estos años aciagos, el turno de los Eres le ha llegado al sector que se encarga de tener las calles limpias como una patena (vale reírse). Y como también ocurre en estos casos el personal afectado se ha echado a la calle proclamando que ellos son imprescindibles, lo cual es un poquillo exagerado aunque menos precisos y necesarios son cientos de mandarines del ayuntamiento madrileño y ahí anda la caterva, chupando del bote y dando lecciones de eficacia. El día que en este país, con cada regulación de empleo, se empiece echando en primer lugar a directivos, ejecutivos y jefes, algo empezará a cambiar. 

Lo que ya roza el esperpento es que el personal que está en el punto de mira de los despidos se dedique a evidenciar que su trabajo les importa un comino, o mejor dicho, que haga lo contrario de lo que predican, cosa tan habitual en esta vieja piel de toro (más bien, becerro) que ya no sé ni porqué nos resulta sorprendente. De modo que animo a que el sufrido lector vea la foto y se entretenga un minuto repitiendo el mensaje de la pancarta: "Por un Madrid limpio y verde, no a los despidos". Y luego, aprendida la frasecita de marras, que contemple el muladar en que los protestantes han convertido el suelo y el entorno cercano. Yo me hubiera ido a mostrar la pancarta a un sitio presentable para demostrar que así cuidan los empleados municipales de la limpieza el paisaje y el medio ambiente madrileño. Pegarle fuego a miles de papeles y esparcirlos por el suelo, mientras se porta una pancarta que habla de limpieza y verdor, no es que chirríe, es que dice mucho de quienes predican pero no dan trigo. Otros más que unir a la larga lista de la doble moral, el doble lenguaje y el doble comportamiento. Por si alguien tenía alguna duda: la idioticracia ni es limpia ni verde.

martes, 27 de octubre de 2015

CUENTECILLO POPULAR CON CIRCO AL FONDO

DE AQUELLOS POLVOS, ESTOS LODOS (y II)

El día de ayer presentábamos nuestro primer articulillo sobre aquel famosete Estatut de Cataluña (en gran parte hoy vigente), pretexto por el cual los cantamañanas secesionistas de aquellas tierras se han liado la cabeza a la manta (ironía) y andan con el gallinero bien revuelto. Hoy toca rematar la faena de nuestra maldita hemeroteca publicando el artículazo que, casi un año después, escribíamos sobre los pormenores circenses que la aventura del dicho Estatut fue trayendo a los espectadores. Esto es Historia y lo demás son cuentos.

He seguido con cierto detalle (por querencia intelectual y familiar) el devenir de la política catalana desde las últimas elecciones, esas que aún dando la victoria a los de siempre –CIU-, por esa cosa de las alianzas postelectorales de las que nadie habla antes de las elecciones, permitieron la subida a los altares del filosocialista don Pascual y su trouppe. En el circo que se montó –un remedo de lo que posteriormente está llegando al resto del paisaje- había de todo: equilibristas, payasos, malabaristas, domadores de serpientes y hasta un oso. Los nuevos inquilinos del circo habían decidido juntar sus fuerzas para echar tripartitamente a la calle al antiguo dueño convergente. También se juramentaron que el espectáculo –por primera vez- no se iba a limitar al estrecho margen del territorio habitual, si no que iba a procurar ganarse también adeptos en territorio comanche, para lo cual era imprescindible dejar morir por inanición al antiguo capataz de éste: el PP.

-A los chicos del exbigotes Aznar, ni pan ni agua ni gaseosa...

Y empezó la función. Pronto se vio que los guionistas ponían buena voluntad, pero que su intelecto e imaginación no daba para muchos folios. Así que se limitaron a idear un solo número circense: el Estatut. Al principio aquello resultaba simpático y hasta emocionante, pese a que el personal esperaba más variedad temática.

-Oiga, ¿qué hay de mi Carmelo?
-Eso se cura con el Estatut
-¿Y qué hay de lo mío, que la Caixa no me quiere perdonar un préstamo como ha hecho con el tito Montilla?
-Unas pastillas de Estatut, mucho sol y un 3 % de paciencia, hermano…

Aquello empezó a llamarse “el coñazo del Estatut”. Pero como sólo había uno, todos arrimaron el hombro por si el número fracasaba, el circo se hundía y tenían que irse nuevamente al paro o a la segunda vivienda. En el territorio comanche, el Cabo con mando en plaza (un inexperto aprendiz de brujo al que momentáneamente la suerte le sonreía) pensaba que el numerito del Estatut le venía de perlas para dejar atado de pies y manos al antiguo capataz (otro inexperto Cabo, también aprendiz de brujo, que acabó quemándose las manos en Irak) y a sus herederos, a quienes no gustaba ni el Estatut ni nada que no hiciesen ellos mismos. Entre gente egoísta y sosa, sólo puede mandar uno y al otro mejor enviarlo a galeras por lo que pueda pasar. En eso estaba el nuevo Cabo. Así que durante meses siguió el espectáculo circense a toda pastilla hasta que los artistas de la pista empezaron a desavenirse ya que se acercaba el final y no se ponían de acuerdo en como terminar aquello. De modo que, antes de que se cayesen los palos de todo este sombrajo, el Cabo chusquero decidió recurrir al antiguo dueño del circo a través de su ahijado "Mas" próximo. Y en una visita al extinto mundo de Pujolandia lo logró. ¡Albricias, se decía la mar de sonriente! Pero el cipote que se montó entre los tripartitos no se lo esperaba, especialmente la rabieta del que más cobraba, un tal Carod, que de la extrema pobreza había pasado en un par de años a permitirse muchos lujos y hasta creerse el rey del mambo (o sea, de la sardana). Tanto se cabreó el caro amigo que decidió no participar más en el numerito del Estatut, boicoteando todas las modificaciones que el Cabo y su nuevo ayudante Mas habían acordado para que no se hundiese el tinglado. El delegado del Cabo (un ancianete ya chocheante que dirigía la función tripartita con mano casquivana y maragalliana), no tuvo más remedio que expulsar a su primo Carod.

La función (tras meses de representación) ya se la conocía de memoria todo el mundo. Sólo quedaban unas cuantas sesiones más y decidir si el numerito había sido del agrado de todos los espectadores, de unos pocos o de casi nadie. Tras el dictamen final de los espectadores (que debería ser positivo), ya pensarían en montar otro espectáculo más global, variado y atractivo para poder seguir manteniendo el chalet adosado, la finquita en Pedralbes o la Diagonal y el carné de socio del Barça. Pero para ello sería condición indispensable al menos un aprobado de la ciudadanía local. Sin éste, se corría el riesgo de que regresase el antiguo dueño del circo, ahora representado por su ahijado Mas. El aprobado, ni siquiera por los pelos, no estaba nada fácil porque aunque le tenían de quintacolumnista aliado, el excéntrico primo Carod se oponía al mismo por despecho, coincidiendo también en el NO con los expulsados del Paraíso catalán (los herederos del Aznar pepero-iraquí), que también estaban decididos a poner un cero patatero a los examinados por ningunearlos tras las últimas elecciones.

Así que los socios mayoritarios del circo no tuvieron más remedio que hacer trampas preelectorales para alcanzar su objetivo. Desde acudir a pedir ayuda al equipo de fútbol de sus amores –algo más que un club, según cuentan las viejas crónicas- hasta echar la culpa de todos los males de la exPujolandia al desterrado PP. Lo que ocurrió finalmente es cosa que sólo saben los dioses pues del futuro no entendemos los humanoides, pero sigan atentos a la pantalla que muy prontito saldremos de dudas. Mientras tanto, como todo se pega menos la hermosura, en otro territorio colindante llamado Chaveslandia (Andalucía, para algunos), empezaron a renovar la función circense (más de veinte años con la misma sintonía ya aburría hasta a los más adictos) incorporando nuevos y atractivos números musicales de karaoke (el presupuesto no daba para un montaje tan grandioso como el del circo catalán) pretendidamente parecidos a los que en la Maragallandia actual se han practicado en los últimos tiempos. En cuanto los veamos y oigamos en directo a pie de pista, contaremos qué sopor nos producen. Y es que el Puñetas gusta más de espectáculos solitarios como la lectura que de multitudinarios numeritos circenses que sólo engañan a los que ya están engañados. Y colorín colorete…

lunes, 26 de octubre de 2015

COÑAZO DE ESTATUT

DE AQUELLOS POLVOS, ESTOS LODOS (I)

Como el Puñetas siempre ha tenido la funesta manía de escribir sobre lo que pasaba a su alrededor, hete aquí que ha buscado dos artículos que parió acerca de lo que los pueblerinos del "Juntos por el Sí y por el Más de las Cataluñas" han venido a considerar como el "origen" del cacao maravillao que desde entonces ha llegado hasta ahora (y lo que te rondaré, morena). Este primer articulillo se titulaba "Coñazo de Estatut" y fue escrito el 19 de septiembre de 2005. Aquí empezó parte del cacao moderno, de creer a todos estos cantamañanas. El próximo día, la continuación.

Supongo que todo el mundo estará enterado de lo que es el Estatut, con el que los políticos de uno y otro signo y los medios de comunicación de cualquier color nos vienen dando la paliza desde hace casi dos años: una eternidad.

El Estatut es una especie de constitución que se está confeccionando a ritmo de tortuga en Cataluña, para acomodar a los nuevos tiempos el aún vigente Estatuto de Autonomía que, en menos de 25 años, se cae de viejo y demacrado porque es que los políticos se meriendan las leyes y normativas en un periquete y las dejan hechas un asco. Así que, cada dos por tres, se sacan de la chistera otras nuevas reglamentaciones y papeles de mando para así poder seguir justificando su pobre rol social y el mucho sueldo que cobran, no acorde a la minucia del trabajo realizado.

Desde que las últimas elecciones catalanas no las ganó nadie, le da a la máquina legislativa y mandona un camarote de partidos llamado “el tripartito” (algo parecido a la Santísima Trinidad cristiana, un soufflé incomprensible) formado por unos tíos muy de izquierdas que a la vez son nacionalistas, todos ellos forofos del Barça y bedeles de La Caixa y que en sus ratos libres se dedican a hincarse los puñales por la espalda, sin olvidar al cuarto partido en discordia, CIU, castigado en esta legislatura a mirar a la pared después de llevar más de 20 años comiéndose el bocadillo de todos los demás. Hay un quinto en discordia, el PP, pero los otros cuatro no le hacen ni puñetero caso ya que no lo consideran de buena familia.

El problema viene de que estos tripartitas sólo están obsesionados con la elaboración del famoso Estatut mientras que lo demás (excepto el sueldo y el coche oficial) les trae sin cuidado. Se les cayó medio barrio barcelonino. Se les escapan los presos con una facilidad pasmosa. Los veranos se les incendian unas cuantas miles de hectáreas de bosque. Cuando llueve, hay pueblos que salen nadando, algunos hasta tres o cuatro veces. ¡Hasta los tornados y las ratas le han perdido el respeto a mi querida Cataluña! Pero, quietos paraos, que los mozuelos y mozuelas que cobran para solucionar y resolver los grandes problemas de esta hermosa tierra, andan los muy gañanes atareadísimos desde hace media legislatura poniendo una coma allí, dos puntos aquí en un libro que llaman el Estatut y que va a resolver de un plumazo todo lo que no funciona bien por aquel lugar. ¡La piedra filosofal!

Como –a su vez- los pesaos de otras comunidades andan preocupados porque esta parida de los montes del tripartito catalán corre el riesgo de que sea algo más que papeles de banco y billetes, resulta que desde hace casi 24 meses andamos los que vivimos por la vieja piel de toro tragando un día sí y otro también el rollo ese del Estatut. Todos los días, en el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena. Pan con Estatut. Nada por aquí y nada por allá. Sólo, omnipresente, el Estatut de las narices. Deben de estar muy a gustito los del tripartito pariendo la nueva norma porque es que no paran de darle vueltas y posturas al asunto. Para ellos la cosa será muy erótica, pero para el resto del personal (y a lo que parece, también para una mayoría de catalanes) la cosa no llega a provocar ni un ligero frenesí carnal. Así que, oiga, siempre hay un problema que solucionar para alargar el tingladillo y el tenderete montado desde hace ya tanto tiempo. El último invento, por el momento, está en la cosa eléctrica, que no funciona. Y se sacan de la manga la OPA a Endesa.

Pocos lo dicen pero muchos lo piensan: ¡qué coñazo con el Estatut! Que lo aprueben de una vez, que se suban los sueldos, que el Barça gane la liga y que la caja de ahorros catalana siga dedicándose a todo menos a los ahorros. Pero vale ya de tanta mandanga y martingala sobre la nueva “constitución” catalana. Encima, hay otras 16 esperando: las de las restantes Autonomías, que no quieren ser menos. O sea, que pocos vamos a quedar vivos para poder contarlo.

A los políticos hispanos, aunque sean de la rama catalana, lo único que les preocupa es vivir del cuento. A veces haciendo como que hacen leyes fabulosas; otras, insinuando que las cumplen cuando las incumplen hasta el corvejón, como pasa en Madrid con la tele autonómica llamada "La Otra". ¡Si ya nos conocemos, camaradas!

PD: La última de Maragall, el presidente del tripartito famoso: “Quien se apée del proceso deberá vérselas con el pueblo”. ¿Visionario? ¿Demagogo? ¿Bocazas? ¿Farolero? ….¡Simplemente… Maragall!

2ª PD: Seamos justos, por una vez y sin que sirva de precedente. El nuevo Estatuto valenciano ya está listo para empezar su aprobación definitiva en las Cortes. Todo muy discreto y sin apenas alharacas. Lo cual que enfatiza aún más la pesadez que se traen con el Estatut catalán de marras.

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SÁTIRA & IRONÍA

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"VIVIR SIN MI MÚSICA SERÍA IMPOSIBLE"

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